martes, 14 de julio de 2009

Libertad acojonante


Berta me regaló este amanecer por mi cumpleaños. A mil metros de altura y con los huevos de corbata (tengo vértigo!!). Incluso los que tenemos miedo a las alturas reconocemos que merece la pena el mal trago. Fue en Segovia y con un capitán de lujo: Laureano Casado, del equipo de "Al filo de lo imposible". Cuando llegué a tierra estaba más blanco que Madama Butterfly.

Mi primer vuelo en globo fue hace unos ocho años en Granada. Salida desde el Sacromonte, llegada a la Alpujarra, pasando por la Alhambra. Tras el primer vuelo, el capitán del globo bautiza a los pasajeros con champán y les pone un nombre. "Princesa de las nubes", "Guerrero hetéreo". Fui el único que recibió un título no aéreo. Se me veía en la cara que soy de tierra.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Retrátate, confiesa el nombre que te pusieron
Belén

fernusan@gmail.com dijo...

Me pusieron "Cobaaarde de la pradera", jajaa.

Broma, el capitán fue muy generoso y me bautizó "Principe de la Alhambra", será porque no dejaba de mirar a tierra o tenía cara de Boabdil, preferí no preguntar.

Deprisa dijo...

Pues ya los tienes que tener cuadrados para subirte en globo teniendo vertigo. Yo no me monto en uno de esos cacharros ni atado.

Eso sí, llevas razón, la foto de la vista es espectacular :-)